Los crecientes casos de corrupción han provocado que la ciudadanía haya dejado de tener una postura pasiva. Los partidos políticos, como instrumentos fundamentales en la construcción de una democracia sostenible y fuerte, deben ser los primeros en asumir el compromiso por la transparencia y el acceso a la información, como requisito fundamental para alcanzar un contrato social basado en la gestión del interés público de forma abierta y visible a los ojos de cualquier persona.